Carnaval y Carnavalización

Carnaval reino utópico de la libertad, de la universalidad y de la igualdad humana, donde las tensiones no se rompen sino que se concilian. En la Edad Media era la segunda vida del pueblo. La visión carnavalesca del mundo medieval sería la de una segunda vida, un segundo mundo de la cultura popular, la parodia de la vida ordinaria.

El Carnaval desaparece con la distancia entre los hombres, entre lo sagrado y lo profano, es la parodia del cotidiano, una parodia que niega, rescata y renueva. Una parodia que refleja un mundo no oficial, rompiendo momentáneamente con las relaciones de jerarquía, privilegios, reglas y tabúes. Es la ruptura del tiempo cronológico y lineal, un regreso del hombre al tiempo mítico de los orígenes.

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viernes, 14 de agosto de 2009

Manía de ganga



por Ivana Millán






Importante palabra esa acá en Lima. Ganga. Según la RAE, algo "apreciable que se adquiere a poca costa o con poco trabajo". La famosa pechincha, en Rio.

Mi primer contacto con la ganga limeña fue unos días después de haber llegado a Lima por primera vez, en 2007, de paseo. Un señor llamado "Polo" nos quiso vender un limpiador de parabrisas para el carro. Cada una de las dos partes salía a 25 soles, el conjunto a 50. Bajó a 33. Aceptó por los dos los 19 soles que JM tenía en el bolsillo. Se fue.

Yo había entendido que la ganga funcionaba bien en los mercados, en las ferias de artesanía, en la calle. Cuántas veces he ido a comprar el bolso de 27 y salí con el mismo a 17... Pero no. La ganga sirve para cualquier transacción en Lima. Gimnasios, hoteles, empresas, ministerio.




Este mes empezó a vigorar el nuevo código de tránsito vial de Lima, que cuenta con muchas promesas de penalidad para los choferes desquiciados. (En otra oportunidad ya hablé sobre el caótico tráfico limeño.) Para variar, el peruano limeño acostumbrado a la ganga, empezó una serie de revoluciones, insatisfecho con las mejoras implantadas. Quieren seguir con las multas actuales, una verdadera ganga respecto a las nuevas. Y el gobierno, por otro lado, acostumbrado a negociar con terroristas de la paz pública, va a revisar el nuevo reglamento.

En contraposición, se ve qué postura diferente tuvimos en Rio de Janeiro cuando se implantó la Ley Seca. Las personas en temas de tráfico vial en Rio están mínimo conscientizadas sobre los problemas que hay y aceptan que medidas de cero tolerancia sean aplicadas. No digo que la ley se cumpla londrinamente, pero las protestas sobre el tema son vistas con vergüenza y rechazo, porque de verdad solo locos se oponen a que se multe gente que mata gente.

Como artículo de curiosidad, lean El Caos Vehicular en Lima en este blog de la PUC Perú.

También puedes leer ese artículo en La Capuchina.

viernes, 7 de agosto de 2009

Pocas observaciones sobre el español de Lima



por Ivana Millán

Desde que pisé en Lima mis oídos supersónicos se activaron. Antes tenía buenos oídos. Ahora son superdesarrollados, extraordinariamente amplificados, maximamente perfeccionados. Eso pasa con cualquier hablante razonable de español que se destine a un país de habla hispánica. Probablemente lo sabe Liège, probablemente lo supo Xuxa en sus años de aventuras hispaniolísticas. Estamos atentos a cada paso lingüístico excepcional, en la calle, en la familia, en el trabajo. Pero algo nos diferencia a mí y a Liège de la reina de los bajitos: somos profesionales de la lengua española [y portuguesa].

Cuando enseñamos español en Brasil, casi siempre mitificamos una lengua utópica. Un español sin errores, sin mobilidad y que predica la fidelidad histórica a los fonemas y formas. Pero no es así en ninguna parte del mundo.

Algunos pocos de los interesantes casos de la lengua española en Lima:

1. La gente [independiente de la clase social en que esté ubicada] insiste en decir "llevastes", "hicistes", "cantastes".

2. Las personas de la sierra tienen la tendencia de cambiar /i/ por /e/: /salir/ > /saler/.

3. De igual forma, estas personas producen "errores" de concordancia de artículo con sustantivo, típico en los hablantes de otros idiomas no-latinos (dado a que muchos hablan quechua como lengua materna), como "el papa", "la vaso", "un cosa".

4. En vez de "pues" acá se dice "pes" o "pe" (lo equivalente al "po" chileno). Me parece cute.

5. Noto más los préstamos (palabras extranjeras, del inglés, por ejemplo) que en los otros latino-americanos: food court, computer, bye...

Claro, esta lista si bien hecha subiría a 30 ó 40 ítemes fácil. Pero lo divertido es que uno descubra algunas cosas solo... nada supera esa cara de "WTF?" que hacemos al descubrir nuevas posibilidades de la lengua.

Les dejo, de curiosidad, el Diccionario de Peruanismos de la Academia Peruana de la Lengua.


jueves, 30 de julio de 2009

La gripe A[sumare]



por Ivana Millán



Fue unos de los meses más perfectos que tuve acá en Lima desde que llegué hace un año. Algunos amigos queridos me visitaron, mi esposo empezó su curso de portugués, el Mono Verde entró en funcionamiento, me compré un par de ropas chéveres, asistí a una boda, estuve con gente feliz todo el tiempo. Pero no todo son flores. Como todo estaba yendo de maravilla, pensé realmente que era una onda de gran amplitud y buenas energías que por fin me alcanzaba casi que completamente. Hasta que el jueves 23 escucho la voz de mi conciencia gritar histéricamente.

Un mixto de emoción y tristeza. Es inaugurada la XIV Feria del Libro de Lima, en el Museo de La Nación, aquí, cerquita de mi casa.

Un día antes los periódicos salen a noticiar: "Quino llega a Lima", Quino, Quino, no hay otro. Quino, a pocos kilómetros de mi casa. Estaba decidida a ir a tomarme una foto con él y exhibirla por siempre en todos los medios posibles, hasta que leo cosa más grave: "Brasil es el país invitado de honor de la feria". ¡No lo puedo creer! ¡Es todo lo que faltaba! Presencia de Nélida Piñón, homenajes y lecturas de Guimarães Rosa y Machado, espectáculos artísticos de capoeira y pagode. Wow. Qué emoción. Y qué tragedia. Qué decepción descubrir que tengo una conciencia activa las 24 horas del día.

Cancelaron todos los eventos de la ciudad, hasta los más tradicionales como las marchas por el Día de la Patria. Cancelaron shows, conciertos y cualquier otra aglomeración de buenas personas interesadas en arte de calidad. Es la gripe A, la del chanchito matón, la que ahora, dicen, ya anda suelta en el aire.

Quino es argentino y yo una cobardona concientista. No lo tocaría en estos momentos aunque él me prometiera hacer un avatar mío y agregarlo al grupito de Mafalda con el nombre de Ivanita. Y cómo quisiera verlo, escuchar lo que dice, oír una sola vez en la vida su voz en vivo, como lo hice con Ziraldo, cierta vez, casi cara a cara.

Después de un par de opiniones de la mami y del esposo, me convencí de que todos somos potenciales chanchitos. Decidí hacerme un té y quedarme en la casa, aprovechando la onda literaria para terminar aquellos capítulos faltantes de Huidobro, hacer unos apuntes y olvidar la feria feliz que el gobierno se olvidó de cancelar.

(¿Será que alguien contrajo la gripe A en la Feria durante esos días? Necesito saber para justificar mi pena.)


Este texto también lo encuentras en lacapuchina.blogspot.com

martes, 28 de julio de 2009

¡QUÉ RICAS VACACIONES!

por
Sylvana
Nascimento

Acabo de descubrir que, de todos mis sentidos, el que tengo más sensible (si se me permite esa grosera repetición) es la audición. No piensen que de un momento a otro se me reveló que tengo un súper oído o algo por el género (lo que no sería del todo mal, reconozco). No, todo lo contrario. En realidad, lo que pasa es que me estoy recuperando de una infección respiratoria que ha resultado una disfunción tubaria. O sea, por unos días he tenido el oído derecho obstruido por la secreción que se produjo en las vías aéreas.

El que nunca ha padecido ese mal puede pensar que se trata de una exageración. Pero quien ya, sabe cómo es desagradable la sensación que se produce, que para mí se asemejaba a estar bajo el agua, pero ahogándose por los oídos.

Y, pues, al fin y al cabo, ¿qué son los oídos?, ¿quién nota su mísera existencia? Por cierto que poca gente, e incluso lo desdeñamos al pobrecito (“no es más que un dolorcito”) y le metemos cosas adentro para “limpiarlo”. Hasta el día que de verdad nos molesta o nos falta. ¡Uy, Dios me guarde! Porque de repente me he dado cuenta de cómo es importante tenerlos, a los oídos, en perfecta orden, puesto que mucho más escucho que hablo. Bueno, nada que algunas dosis de antibióticos y antialérgicos no resuelvan a mediano plazo.

Hasta entonces, sin embargo, ya se habrán acabado las escasas vacaciones de julio. ¡Es la vida!

En tiempo:

Disfunción tubaria: cuando la ventilación del oído medio no funciona bien, ya sea por obstrucción inflamatoria o mecánica de la trompa de Eustaquio.